SOR VIRTUDES… UNA OVEJA NEGRA

AMORFUSORVIRTUDES

 

Bueno, bueno… aquí está Sor Virtudes −o sea yo− para atacar de nuevo con una nueva reseña que hará las delicias de unos y enfadará a otros, porque esta vez voy a vomitar, sí, a vomitar literalmente toooooooooooo lo que llevo dentro. ¿Y qué es lo que llevo dentro? Pues a eso voy. Os invito a sentaros con una tila en la mano, os va a hacer falta. Así que agarraos fuerte que después de leer esto muchas brujas terrenales preparan una hoguera para mí. Lo que ellas no saben es que estoy hecha de material ignífugo, al igual que mis opiniones. Aquello de pienso, luego existo y me quitan de en medio es muy típico de esta sociedad. En el Cielo, ya es otra cosa: Dios sabe que digo la verdad y nada más que la verdad; él y yo nos llevamos muy bien.

AUTORA: Shayla Black   NUESTRA PARA AMARTE

Xander Santiago lleva años ejerciendo a la perfección el papel de playboy millonario. Jamás le dieron la oportunidad de contribuir en el imperio empresarial de la familia, y se convirtió en un maestro del sexo.

Su hermano Javier se ha erigido en el único responsable del holding y ha conseguido elevarlo a la cúspide empresarial a base de trabajo y dedicación. Pero ese esfuerzo le ha pasado factura que, unida al asesinato de su esposa, provoca que desde hace un año busque refugio en el fondo de una botella de vodka. La ira y la culpa han tomado las riendas de su vida… hasta que su hermano Xander acude a su rescate y, obsesionado por ayudarlo a salir de la rueda de autodestrucción en la que está inmerso, le aparta del mundo y la rutina. Lousiana parece un buen punto de partida… Y allí conocerán a la única mujer capaz de equilibrar las enormes diferencias entre sus mundos.

London McLane es una mujer irresistible. Posee un carácter y una tenacidad implacables, lleva una década luchando contra las secuelas de un terrible accidente sufrido cuando era una adolescente y ha decidido que es el momento de vivir la vida en toda su plenitud.

Los hermanos Santiago están más que dispuestos a ayudarla en todos los sentidos y ella se presta a todas sus sugerencias con la esperanza de poder recompensarlos con un amor limpio, capaz de sanar todas sus heridas.

Pero un asesino les vigila con la inquebrantable misión de destruir a los hermanos Santiago, su empresa y a la propia London. El miedo y el deseo se enlazan en sus corazones, pues saben que cada latido puede ser el último…

Estoy inspirando y espirando, incienso puesto, vela puesta, música para apaciguar los demonios puesta… Amén. ¡¡¡EMPECEMOS!!!

Pues todo empezó un mes de julio caluroso, de esos que te suda hasta la almeja, de esos que te tienes que levantar el hábito y con un abanico calmar la calentura que recorre tu pesebre por ver a tanto macizo en la playa marcando paquete, tabletas de chocolate y culetes respingones… Si fuera sardina y uno de esos maromos se metiera en el agua sé lo que comería, ayyyy se me hace la boca agua. O un pulpo, ¡ohhhhh Dios mío, infinidades de manos para tocar y tocar! ¿Por qué siempre me desvío del tema? Sor Virtudes, céntrate, que no estás en la playa dando de comer a los ojos. Pues eso… yo iba con mi Vespa rosa con mi radiante libro haciendo olor a nuevo, ese olor embriagador que me llena el alma. Me encanta.

Me encerré en mi celda y con una cerveza en la mano −cervezas que sigo robando religiosamente del párroco de mi pueblo− empecé a leer Nuestra para amarte de Shayla Black publicado por Phoebe. Tengo que decir que la tarde acabó con relámpagos y truenos. Si es que hasta las alturas celestes se unieron a mi estupefacción por lo que leía, porque, página a página, dicha estupefacción crecía a cotas parecidas a la de la bomba atómica.

El librito de marras (de cuyo nombre no quiero acordarme) es erótico, hasta aquí bien. Llevo infinidad de este tipo de literatura leída y sé de lo que hablo al igual que sé lo que leo o con lo que me voy a encontrar; así que en este sentido no soy virgen, ni en el otro tampoco, yo puntualizo no sea que vengan las corderitas sabiondas de turno, o las chonis frustradas sin materia gris (¿sabrán esas lo que es la materia gris? Si no que se ponga en contacto conmigo y yo religiosamente lo explico, chicas, hay que ser buena samaritana), o las escritoras (con sus amiguitas) de egos superiores y digan que no estoy bien follada. Sobre si estoy bien follada o no… ejemmmm hasta aquí puedo explicar; si yo os contara cambiarías de opinión y mantendríais el pico cerrado. Pero eso lo dejo para mis libros: «Manual de cómo hacérselo uno mismo», «Un paso a paso celestial», «Experiencias religiosas», «Pasión en el Vaticano» y un motón de ideas más que rulan por mi cabecita bien amueblada y que, sí o sí, algún día verán la luz.

Sigamos, que me desvío del tema. Pues bueno, el principio de la historia prometedor: dos hermanos, Xander y Javier, que se llevan muy mal, con traumas y conflictos que arreglar. Ricos los dos, guapos los dos; lo típico, hasta aquí bien. Entra en escena una chica muy mona, London, que también está traumatizada por un grave accidente en el que casi pierde la vida, con deciros que quedó en coma y arrastró con graves secuelas que ella superó con mucha fuerza de voluntad. Ella es virgen, aunque reconozco que en esta historia tiene sentido que permanezca casta, aunque la chica no es tonta y reconoce que se da algún que otro homenaje celestial cuando la necesidad aprieta. Yo entiendo a London, es lo que hay, bufffffffffff de eso sé mucho.

Empecé a tragar saliva, ya que lo vi venir en cuanto London puso sus ojos primero en Javier y luego en Xander, y los hermanos Santiago en ella. No hace falta ser una lumbreras para saber qué iba a pasar. Xander, aconsejado por un amigo, decidió que lo mejor era compartir la mujer, una relación de pareja, pero entre tres: DOS HERMANOS (lo pongo en mayúscula y negrita para que quede claro) y una mujer. Oye, tú, qué fashion, qué morbo, qué modernidad, qué superexcitante, qué… qué… puajjjjjj DESAGRADABLE (dicho finamente), y aquí me paro porque la boca se me calienta.

Como he dicho he leído libros con tríos y lo que se ponga por delante. Unos me gustan, otros me encantan, otros ni fú ni fa, otros no me gustan, otros los encuentro poco fuertes, otros los aborrezco… etcétera, etcétera, etcétera… Este lo pondría en la lista de los «¡qué mal gusto!, ¿qué le ha pasado a la escritora por la cabeza para escribir esto?». Supongo que escribir delante de la maceta de marihuana tiene sus consecuencias.

Y ahora Sor Virtudes se pone en plan serio. Allá voy: no soy nadie para vetar libros y mucho menos vetar el trabajo de escritoras. Tampoco pretendo decir qué leer y escribir o qué no leer y escribir, nada de eso. Solo invito a que se haga un ejercicio de reflexión, que buena falta nos hace. Tenemos que ser consecuentes con nuestras lecturas y si escribimos tenemos que ser consecuentes con las historias que ofrecemos al público. Hemos llegado a un punto en el cual prima, por encima de todo, el dinero fácil antes que la calidad o lo ético. Se ha traspasado una línea que jamás se tendría que haber traspasado.

Pregunto: ¿De verdad las lectoras de romántica estamos tan necesitadas de sexo y amor para zamparnos todo lo que se publica sin ahondar absolutamente en nada? Porque esa es la imagen que estamos dando, y no, la cosa no va así. Soy lectora y tengo cosillas escritas de novela romántica, pero para nada estoy desesperada sexualmente. Me gusta el sexo, el buen sexo y sé distinguir si me están dando gato por liebre. Estoy harta de que hagan de todo un estandarte de ventas (ohhhh número uno de ventas; ohhhh fulanita dice esto del novelón en cuestión; ohhhh lleva tropecientas críticas positivas cuando todos sabemos que las editoriales «compran» a las reseñadoras de turno con ejemplares gratuitos; ohhhh dicen que levanta el apetito sexual de las mujeres españolas −nenas que puntualicen, lo siento, a mí no me lo levanta, así que pongan que levanta el apetito sexual de algunas mujeres, no todas−). Estoy harta de que intenten manipularme, de que intenten endosarme libros con campañas de marketing virales, que por cierto… en mí han hecho el efecto contrario, porque huyo lejos de estos fenómenos, sé lo que hay detrás de ellos y no quiero entrar en este juego de mentiras cubiertas de verdades. Sabéis, a estas alturas de mi vida me considero lo suficientemente inteligente para decir ¡basta! y escoger mis lecturas libremente, sin presiones de ningún tipo, y lo mejor de todo sin importar lo que piensen de mí. Solo deseo buenos libros, buenas historias y buen sexo, algo que últimamente no abunda, porque las escritoras tiran por el camino fácil: al escándalo, al morbo, a la confrontación. ¡¡Qué obsesión, por Dios!! La literatura es ilimitada y cuando se tira por el camino fácil en realidad demuestran el poco potencial que tienen como escritoras. A ver, esto es como la comida, hay comida basura tipo Mcdonals o comida de verdad como la que ofrecen los hermanos Roca o Ferrán Adrià. El problema es que en la literatura romántica nos están vendiendo mortadela caducada a precio de jamón de Jabugo, y esto ya es demasiado. Como dicen en el Media Mark: «¡¡¡¡¡¡¡Yo no soy tonta!!!!!!!». En este rebaño no todas las ovejas son blancas, yo soy una oveja negra y me siento orgullosa de ser diferente y tener criterio propio e independiente. Al fin y al cabo las ovejas negras son las que marcan la diferencia. A lo largo de la historia, si el mundo ha cambiado ha sido gracias a la unión de esas ovejas negras. Tal vez sería hora de montar un rebaño y decir hasta aquí hemos llegado, tened en cuenta que si no hay demanda, tampoco habrá oferta. En nuestra mano está cambiar las cosas. Fin de la cita, o mejor dicho, del sermón.

Llegado a este punto continuo con la novela Nuestra para amarte que a este paso no terminaré nunca. Bueno, y yo sigo preguntando: ¿De verdad que es normal que dos hermanos follen al mismo tiempo con una mujer? Porque aquí ya no se trata de que hay un trío, sino de DOS HERMANOS que follan, que se excitan cuando uno u otro toca a la chica y lo hacen como si fuera lo más normal del mundo, y para postre ella también reacciona como si estas circunstancias fueran normales. Imaginaos a vuestros hermanitos y una mujer follando juntitos. Se mire por donde se mire esto no es un comportamiento normal en pleno dos mil trece. Repito, no es normal, no es normal, no es normal y millones de veces: no es normal que se den estos comportamientos en gente con una mente sana y evolucionada. Y lo que cabrea es que encima te lo planteen y te lo vendan como si fuera lo más normal del mundo cuando es simplemente vomitivo.

Yo, que tengo visión de futuro, ¿qué será lo próximo? ¿Dos hermanas y un hombre? ¿Madre e hija? ¿Una familia entera experimentado? ¿Tan poca capacidad creativa ha tenido la escritora que ha tenido que echar mano a un recurso de tan baja categoría? Coño, que se exprima los sesos y no esté pendiente de a ver cuántos libros es capaz de publicar, que como he dicho antes, la literatura es infinita en creatividad.

Vale, entiendo que es bueno que las parejas tengan sus dosis de morbo, juegos sexuales; yo, sin ir más lejos tengo lo míos. Pero este libro ha sido un insulto a mi inteligencia, lo encuentro de muy mal gusto y ha sido la gota que ha colmado el vaso de mi paciencia. Me siento insultada por parte de la escritora y de la editorial. Y según iba leyendo más repulsión me daban los personajes, la historia y toooodo. Tengo que decir que me leí las escenas de sexo a la velocidad del rayo, saltándome trozos, porque era incapaz de imaginar nada. Solo pensaba en lo mal que está el mundo para que no haya una repulsión social contra estas historias y otras de similares o degradantes. Que nadie me venga diciendo eso de la libertad de expresión, porque lo despedazo vivo sin pasar primero por el confesionario. La libertad de expresión está para enriquecer al ser humano, para crear debates interesantes donde se aprenda y no para degradar las mentes con comportamientos enfermizos. Continuo pensando que hay límites que no hay que traspasar, que todos llevamos la verdad dentro y que si analizamos sabemos que esto no es normal, ni sano.

Ya os digo, el libro para nada me gusta. Esto de los dos hermanos me fastidió mucho. Deciros que hay una trama de espionaje a la que la escritora no le ha sacado partido, es más, el desenlace es rápido y poco trabajado, vamos que no se ha estrujado mucho los sesos. Claaaaaaro estaba demasiado centrada en la trama sexual. Me pregunto si tendrá dos hermanos y si se los ha imaginado tal como están los Santiago en sus escenas sexuales. O si tiene dos hijos y de mayores hacen lo que su madre escribe en los libros: ¿qué pasaría? Porque claro, es tan normal todo esto, tan chik, tan de mujer moderna, tan de mujer liberal. Oye que no me pongan en el grupo de las womens estas, prefiero estar en el otro grupo y con la conciencia tranquila, libre y con criterio propio, aunque solo seamos un puñado de ovejas negras.

En conjunto es un libro poco profundo, lo veo poco elaborado y las escenas eróticas mejor no las comento porque es que me dan repulsión por las circunstancias mencionas más arriba y no quiero repetirme más. Este libro reescrito de nuevo y enfocado de otra manera, sacando partido a la trama de espionaje industrial y dando un sentido más racional y sano a las escenas eróticas podría haber sido un gran libro romántico erótico con una muy buena trama, pero se ha quedado en un mal recuerdo que quiero borrar de mi mente inquieta. Tengo que decir que salen las parejas de otros libros y ves qué son de ellos, esto siempre gusta. Que sea una serie no impide que te los puedas leer por separado, cada historia es independiente, yo, por ejemplo, no los he leído todos, solo este y otro más. No volveré a repetir y más teniendo en cuenta que uno de esta serie también es una historia de amor de tres: DOS PRIMOS y una chica. Paaaaso, paaaaso a mí no me vuelven a liar más. Estos comportamientos no son sanos, no son normales. Ahora entiendo al niño del anuncio del palo «¡un palo, un palo, un palo…!». Me veo a mí misma con mi hábito puesto, mi Vespa rosa circulando a toda velocidad y una novela romántica erótica de calidad en la mano gritando «¡por fin una novela, una novela, una novela…!».

Y como me gusta dar el coñazo y aún no lo he dicho tooodo, tooodo, aquí os dejo un pensamiento de London que me dejó a cuadros:

«Sí, dolía… pero incluso el dolor se había convertido en algo hermoso y la inundaba de pies a cabeza».

Esto es de risa, ¿desde cuándo el dolor es hermoso? Ahora cuando tenga un dolor de cabeza diré: «Ohhhh, qué hermoso dolor de cabeza», o cuando menstrúe: «Pero qué hermoso dolor de ovarios», y al cura de mi ciudad le daré un buen rodillazo en los huevos y le diré: «¿A que es hermoso el dolor, padre?». Se nota ehhh que el libro me ha hecho cabrear, es lo que pasa cuando me siento insultada, menudos latigazos le he dado a mi cerebro con Nuestra para amarte.

Bueno, y el final del libro surrealista, horroroso, sin sentido y un largo etcétera. No puedo explicar nada sin desvelar el desenlace y no quiero estropear a quien no lo haya leído y no quiera spoilers; aunque sinceramente, nenas, no os perdéis nada, mejor que invirtáis el dinero en otra cosa. Deciros que cuando cerré el libro puse la misma cara de la Ana Botella cuando Madrid quedó eliminada en la primera ronda.

Y ahora, hermanos y hermanas, os dejo, me voy a un relaxing cup of café con leche in convento mientras ideo un plan para llevarme al huerto al nuevo párroco (que está como un queso). Casi lo tengo en el bote.

¡¡¡Que Dios os bendiga!!!

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2 thoughts on “SOR VIRTUDES… UNA OVEJA NEGRA

  1. Sor Virtudes, leído lo leído y visto lo visto, no entra en mis cálculos (al menos en los siguientes 100 años), aproximarme ni siquiera a esta novela. No vaya a ser contagioso. Estoy con usted, parece que la desesperación nos está llevando a tragar con toda la literatura intragable e indigerible. Erótica, sí; estupideces, las menos

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